‘La Barragana’, una heroína silenciada por el tiempo

Ciudad de México.- Juana Guadalupe Arcos Barragán, «La Barragana», de acuerdo a los archivos históricos del Gobierno de Morelos, nació en 1780 y murió en 1820 durante la Guerra de Independencia. Barragán comandó a un grupo de campesinos que se unió al General José María Morelos, durante la Guerra de Independencia. Tuvo una destacada participación durante el sitio de Cuautla y lo siguió hasta sus últimas campañas.

Mejor conocida como “La Barragana”, esta heroína de la Independencia nació en 1780 en Amuco de la Reforma, localidad que pertenece al municipio de Coyuca de Catalán; se desconoce la fecha exacta en que murió, pero se recuerdan sus hazañas y su gran valor.

Algunos la describen como una mujer hermosa, distinguiéndose por su temerario valor y patriotismo. Sus paisanos la escuchaban atentamente y siempre hacía surgir en ellos el amor por la libertad.

Juana Barragán se une a Morelos

Juana había dedicado su vida a trabajar con su padre y hermano, en el cuidado y acarreo de mulas y caballos, que solía montar con agilidad y maestría.

Una vez iniciada la Guerra de Independencia, en el año 1810, en una diligencia, su padre y hermano fueron aprehendidos en Izúcar por los realistas, llevaban consigo correspondencia y armas para José María Morelos.

Juana encontró los cuerpos de sus familiares colgados de un árbol. Desconocía, hasta entonces, que su familia estuviera involucrada en el movimiento insurgente; decidió, entonces, tomar el poco dinero que su padre había dejado para ella y su madre, reunió y armó a un grupo de campesinos de su confianza y abandonó su hogar para seguir las tropas del General Morelos. Fuerte y aguerrida, Juana Guadalupe no volvió a vestirse nunca de mujer.

‘La Barragana’, una heroína silenciada por el tiempo
‘La Barragana’, una heroína silenciada por el tiempo; la representación artística la resalta con vestido, sin embargo los historiadores aseguran que tras unirse a las tropas de José María Morelos, jamás volvería a usar falda. 

Nace “La Barragana”, crece su fama en el sitio de Cuautla

“La Intrépida Barragana”, mote que adquirió después de su valiente participación en la batalla de Ahuacatillo, llegó a comandar un numeroso grupo de insurgentes con el grado de capitana.

Por su valor y entereza en el campo de batalla, Morelos le concedió el mando de un contingente de soldados que la llamaban “la Barragana”. Durante el sitio de Cuautla se destacó por su comportamiento heroico y audaz, hecho que motivó que el generalísimo le brindara toda su confianza y la designara para la defensa de los lugares de mayor riesgo y responsabilidad.

Durante el sitio de Cuautla, el grupo de insurgentes comandado por “la Barragana” fue el primero en enfrentarse a tiros con los realistas; eso ocurrió el 17 de febrero de 1812. Ella fue quien notificó a Morelos sobre la proximidad del ejército que lideraba Félix María Calleja, quien estaba dispuesto a darles a los insurgentes un escarmiento tan terrible, que dejaría al movimiento insurgente sin seguidores.

Por su parte, Juana, al igual que muchos hombres, mujeres y niños de Cuautla, estaban totalmente dispuestos a morir antes de permitir el triunfo de los realistas.

Famosa en Tierra Caliente

Roto el sitio de Cuautla, siguió a Morelos en sus últimas campañas, hasta la muerte de éste; después de tan doloroso acontecimiento, fijó su campo de operaciones por el rumbo de San Miguel Totolapan, en la zona de Tierra Caliente, donde aprovechó fortificaciones naturales y de difícil acceso, dotadas de fortines, de fosos de entrada y salidas secretas que conocía perfectamente y de donde nadie podía sacarla ni vencerla. Contaba con el apoyo popular, y la mayoría de las poblaciones del rumbo le brindaban alimentos para su tropa. En toda Tierra Caliente se hizo famosa su valentía, que fortalecía y brindaba confianza a todos los que peleaban bajo su mando.

Juana Barragán continuó luchando, hasta que fue aprehendida y fusilada en 1815 ó 1820 (los datos son inconsistentes), se cree que ella murió antes de ser consumada la Independencia.

El H. Ayuntamiento de Cuautla honró su recuerdo poniéndole el nombre de “La Intrépida Barragana” a una calle de esa ciudad, con la finalidad de inmortalizar con justicia el inmenso valor que desplegó en el famoso sitio de Cuautla, ocurrido en 1812. “La Intrépida Barragana” siempre será recordada por su valor, amor a la Patria y lealtad al “Siervo de la Nación”, don José María Morelos y Pavón.

 

“Las tres Barraganas” de la Independencia

Un dato curioso sobre nuestra Independencia es que cuando más leemos sobre la lucha independentista, más datos encontramos aunque, en ocasiones, lo que vamos viendo son coincidencias en los nombres que, en ocasiones, nos confunden con el personaje central.

Si de Miguel Hidalgo hubo un homónimo en su tiempo, como lo hubo también de Albino García, igual nos sucede con, digamos, “la gente de a pie”, quien nos ocupa hoy es “La Barragana” y son, en distintos episodios de la guerra que vamos dando con la referencia del personaje que debemos concluir es una confusión creada sea por el propio apellido que por lo que entonces se entendía por “barragana”.

 

Un poco de historia sobre el nombre “barragana”

Para entender mejor el uso del nombre de “barragana” es necesario irnos varios siglos atrás, el XIV y XV cuando en España, por Barragana se entendía a la concubina, no concubina, sea de cualquier persona que viviera en concubinato, incluido algún clérigo.

Antiguamente, se llamaba barragana a la amiga o concubina que se conservaba en la casa del que estaba amancebado con ella y también la mujer legítima, aunque desigual y sin el goce de los derechos civiles.

Esta palabra se compone de la voz arábiga barra que significa fuera y de la castellana gana, de modo que las dos palabras juntas quieren decir ganancia hecha fuera de legítimo matrimonio y así los hijos de una barragana se llamaban hijos de ganancia.

Según fuero y costumbre antigua de España, se distinguían tres clases de enlaces de varón y mujer autorizados o tolerados por la ley:

Primero, el matrimonio celebrado con todas las solemnidades de derecho y consagrado por la religión.

Segundo, el matrimonio que llaman a yuras, esto es, matrimonio juramentado, y era un casamiento legítimo, pero oculto, clandestino, y por decirlo así, un matrimonio de conciencia, que inducía perpetuidad y las mismas obligaciones que el solemne, del cual no se distinguía sino en la falta de solemnidad y publicidad.

Tercero, la barraganía que era la unión o enlace de soltero, ora fuese clérigo o lego con soltera, a quien llamaban barragana para distinguirla de la mujer de bendiciones o mujer telada y de la mujer a yuras.

 

Primera confusión con “La Barragana”

Y, para entender mejor lo que Lucas Alamán escribió en su Historia de México en el Capítulo II, como lo que rectificó José María Liceaga, al mencionar a la Barragana, al día siguiente de haberse dado la toma de Granaditas, cuando en Guanajuato comienza a circular el rumor de que Calleja iba hacia esa población, unos pensando que para unirse a Hidalgo, otros creían que era para enfrentarlo.

Es entonces que dicen que quien venía era una tal Barragana y que venía de Río Verde de la intendencia de San Luis Potosí.

Toda esta confusión es generada por una familia que, en efecto llevaba el apellido de Barragán y que llegaron a ser de los más ricos de la zona y a tener relación con Calleja pero que, el último de ellos, que conservaba el apellido Barragán, había muerto justo antes de comenzar la guerra de Independencia.

El tema de un giro interesantísimo y es el doctor en Historia José Alfredo Rangel Silva, quien ha estudiado a estos personajes:

“La zona de Río Verde, en el actual estado mexicano de San Luis Potosí, fue una frontera de guerra entre 1600 y 1770 aproximadamente. El espacio fue organizado por las misiones de una custodia franciscana y por los sitios y estancias otorgadas por la Corona española; hacia 1700 comenzó una migración de españoles hidalgos a la zona en busca de fortuna, así como también de todo tipo de personajes en la ilegalidad.

“Uno de estos, Gabriel Fernández de Lima, alias Rufino Barragán, acumuló una considerable fortuna gracias a la usura, al comercio y a sus conocimientos como arriero y antiguo ladrón de caminos. (…) Estableció las bases de la prosperidad que disfrutaron sus hijos por medio del comercio y de préstamos agiotistas, y representó el empuje de un grupo social en ascenso.

“Su hijo Felipe heredó su bizarros puntos de vista y su riqueza. Felipe Barragán llegó a ser uno de los hombres más ricos de toda la Nueva España, además de mantener la herencia social de apellidos y vínculos de hidalguía de sus padres. El nieto de Gabriel, José Florencio, también mostró inclinación incorregible por expresar ideas religiosas y políticas incorrectas. Sin embargo, su poder económico le llevó a desempeñar, brevemente, un papel político relevante en el momento en que comenzaban los grandes cambios en los reinos españoles”.

El tema, está mezclado entre herejías, heredades, abusos, y más, sugiero leer todo el documento, cuyo enlace doy abajo, para comprender mejor el caso de esta familia y la razón de esa confusión con “La Barragana” que, decían, estaba por llegar a Guanajuato justo cuando ocurría el asalto a la ciudad, al día siguiente de la toma de Granaditas.

 

Arribo de La Barragana a Granaditas, sólo un rumor

La primera referencia que encontramos, de “La Barragana”, cronológicamente hablando, está en Liceaga, cuando hace sus Rectificaciones a Lucas Alamán lo siguiente: “En el folio 450, se añade: ‘sin embargo, para no acobardar a su gente, mucha de la cual se ocultó para no salir con él a Valenciana, no se dijo que Calleja amagaba a Guanajuato, sino que venía a unirse con Hidalgo una famosa Barragana dueña de grandes haciendas en Río Verde, que conducía mucho número de indios armados con flechas’: y aunque nunca se verificó la llegada de esta Amazona, la fábula de su venida sirvió para entretener por muchos días al pueblo de Guanajuato, y hacerle que se olvidase de Calleja.

Si Hidalgo para no acobardar a su gente trataba de ocultar la próxima invasión de aquel, y aun anunciaba que le iba a venir el auxilio de una formidable indiada, ¿para qué mandó tocar generala, y que se iluminase la Ciudad? ¿Por qué se sacaban a los hombres de las casas para la defensa, y por qué salió el mismo Hidalgo con las fuerzas que pudo reunir?

Todos estos hechos están en la más patente contradicción con el intento que se le supone, y todos convencen que es increíble el que hubiera inventado una fábula, cuando él mismo la estaba falsificando con su conducta, lo que se confirma, con que nadie oyese mentar a la tal Barragana en la indicada fecha, ni en todo octubre sino hasta principios de noviembre, en que ya había pasado un mes de haberse separado de Guanajuato, y para siempre el jefe, a quien se le atribuye la invención sin que tampoco se llegara a averiguar, quien fue el que quiso divertirse con ella.

Todo lo que hubo de realidad fue la noticia de que se acercaba Calleja, y de que venía ejecutando crueldades horrorosas, sin exceptuar sexos ni edades; las medidas que en consecuencia se dictaron, la salida de Hidalgo, y el aviso de haber sido falsa o equivocada a causa de la alarma, dieron por resultado que esta cesara tan completamente, que a las once de la misma noche ya todo estaba tranquilo”.

 

Segunda confusión

Casi por concluir el año de 1810 aparece una Barragana por el rumbo nororiente de la provincia de Michoacán, en una hacienda de nombre La Goelta. Aclaro que la fotografía que vemos arriba corresponde a La Goleta en el Estado de México, casi en los límites con Hidalgo y, el siguiente documento se refiere a otra Goleta: “Lo único que acerca de esta mujer se sabe, es lo que consta en el siguiente documento: Hacienda de la Goleta y Diz.re 29-810 a las 11 de la mañana. S. or Gral. Don Antonio Sánchez, oficial de Sillería en la Haz. da de Queréndaro, que ha servido al Rey 20 a. s., acaba de llegar a ésta y declara lo sigte. y aun está pronto a jurarlo: el Ado or de la dha. Haz. da de Queréndaro, despachó ayer mañana a José Ricardo, sirviente suyo, al pueblo de Zinápecuaro, en busca de pan; regresó con el pan a las 11 1/2 de dha. mañana, y dijo el tal Ricardo, que estando él allí llegó a Zinapécuaro una posta despachada por la Barragana, jefe de inumerables indios que trae consigo, y vino diciendo que ayer noche mismo, venía con su indiada a campar en Zinapécuaro; que se le dispusiese carne, maíz, y nada más. Que no tuviesen miedo, que no venían, sino a derrotar al ejército de V.S. para hacer la misma declarción, y no quiero dejar de comunicarle esta noticia, sea o no cierta. -Dios gue.a V.S. m.s.a.s. S-or Gral. -B.L.M. de V.S. su at.o serv. y Capellán Fr. Antonio del Espíritu Santo. -S.or Gral. Don José de la Cruz”.

 

La tercera Barragana

La tercera Barragana aparece en 1812 y se vuelve personaje importante en el episodio conocido como El sitio de Cuaulta, su nombre era Juana Arcos Barragán, la cual “nació en 1780 en Amuco de la Reforma, localidad que pertenece al municipio de Coyuca de Catalán; se desconoce la fecha en que murió, pero se recuerdan sus hazañas y su gran valor.

Algunos la describen como una mujer hermosa, distinguiéndose por su temerario valor y patriotismo. Sus paisanos la escuchaban atentamente y siempre hacía surgir en ellos el amor por la libertad.

Interesante en verdad el tema de la barraganía y el invento de la primera Barragana que llegaría a Guanajuato, la aparición de una segunda Barragana por los rumbos de Queréndaro en el norte de Michoacán y luego, una más, la más conocida de ellas, la Barragana de la que sí tenemos un nombre: Juana Arcos Barragán.

Fuentes:

1.- Rangel Silva, José Alfredo. Herejías y disidencia en la frontera de Ríoverde: Los Barragán en el Siglo XVIII. El Colegio de San Luis. Revista de Indias. Vol. LXX. No. 248. 2010. pp.155-184. (Para leer el documento completo, entra aquí.)

2.- Liceaga, José María. Adiciones y rectificaciones a la Historia de México. Edición Facsimilar. Comisión Nacional para las Celebraciones del 175 Aniversario de la Independencia Nacional. México, 1985. pp.128-129.

3.- Noticias Biográficas de Insurgentes Apodados Biblioteca Enciclopédica Popular, No. 125, SEP. México, 1946.

4.- Enciclopedia de Guerrero, sitio electrónico.

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