IMSS podría prescindir de contrato de ventiladores ante incumplimiento

Luego de que la empresa Levanting Global Servicios LLC no entregara a tiempo los ventiladores que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) le compró se podría prescindir del contrato, informó Zoé Robledo Aburto.

Durante la conferencia de prensa del presidente Andrés Manuel López Obrador el director del IMSS aseguró que hasta ahora “no se ha pagado ni un peso” del costo de los ventiladores, pues aun cuando hubieran sido entregados primero se debe hacer una valoración técnica.

Indicó que el costo elevado de estos (93 millones 641 mil dólares) no tiene que ver con un sobreprecio sino con el momento que vive el mundo ante la pandemia del nuevo coronavirus Covid-19.

“Muchos son precios elevados, porque el precio de un ventilador hoy tiene que ver con el momento de su entrega. Si nosotros queremos comprar barato, pues compramos en septiembre, pero en ese momento ya no, pues no sirven de absolutamente nada”, agregó.

No obstante, señaló que el Seguro Social cuenta con otras opciones para la adquisición de ventiladores como la compra con el gobierno de China realizada por la Cancillería mexicana y la renta de este equipo que han hecho entidades locales a instituciones privadas.

Además, detalló, actualmente se tienen en reparación 321 ventiladores y se cuenta con prototipos desarrollados por la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) que están a prueba.

“La carrera por los ventiladores va a ser larga, este no es un asunto que se resuelva (ahora), no hay soluciones finales y totales, pero hacemos el esfuerzo máximo para encontrarlas.

“No es una situación ni del Seguro Social, ni de México, la lucha por conseguir ventiladores es algo que han batallado todas las instituciones privadas y públicas en todo el mundo”, apuntó.

 

Maraña de empresas fantasma

Baldemar Pérez Ríos, el proveedor que en marzo vendió al IMSS 2,500 ventiladores en 93 millones de dólares, fue investigado por la Función Pública por tejer una red de 30 “empresas fantasma” con las que se hizo de contratos millonarios con Pemex entre los años 2000 y 2010.

Detalles hasta ahora inéditos de una investigación de la Secretaría de la Función Pública dan cuenta del modus operandi del nuevo contratista del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Según testimonios de excolaboradores de Pérez Ríos (que aparece en documentos oficiales indistintamente como Valdemar o Baldemar), este empresario radicado en Houston lo mismo sobornaba a funcionarios de la petrolera, que dañaba intencionalmente el equipo que importaba para pagar menos impuestos. En esas declaraciones, incluidas en expedientes oficiales, se habla también de falsificación de documentos e incumplimiento de los términos de contratos que el empresario tenía con Petroquímica Morelos, una filial de Pemex.

Las pesquisas sobre la manera de operar de Pérez Ríos ocurrieron a lo largo de la primera década de este siglo. Para 2007, el órgano interno de control de Pemex en la región Coatzacoalcos ya había detectado una serie de empresas relacionadas entre sí, ya sea por socios y por representantes legales, mediante los cuales Baldemar obtuvo millonarios contratos con la paraestatal.

Las empresas formaban parte de un esquema donde participaban en las mismas licitaciones para, presuntamente, provocar un sobreprecio de los productos que la paraestatal compraría.

Las compañías de esta red se constituyeron entre 1998 y 2003, los accionistas eran trabajadores cercanos a Baldemar Pérez Ríos, según testificaron algunos de esos empleados, y tenían la función de participar en las licitaciones y simular competencia.

Las investigaciones de la entonces Secretaría de la Función Pública derivaron en la inhabilitación en 2010 en la empresa Centex, pero no impuso penas a los accionistas.

También la empresa Projects and Industrial Products, detectada en la red por el órgano interno de control, fue requerida en enero de 2010 a pagar 46 mil 219 dólares por incumplir con un contrato. Estas sanciones ya habían sido publicadas por MCCI el 8 de abril, pero ahora se aportan detalles sobre la investigación de la que derivó esa sanción.

Diez años después, y a pesar de que una corte federal de Estados Unidos sancionó a Pérez Ríos por servir de testaferro en un fraude de una compañía fantasma que engañó a inversionistas estadounidenses, la actual administración otorgó a Levanting Global Servicios LLC, una empresa de Pérez Ríos, un contrato por 93 millones de dólares para comprar ventiladores en medio de la emergencia por el Covid-19, según dio a conocer MCCI hace una semana.

MCCI buscó ayer tanto a Baldemar Pérez Ríos como a quien se presentó como su vocero, Carlos Olmos, exfuncionario de la secretaría de Salud en tiempos de Felipe Calderón, y ninguno de los dos tomó la llamada para fijar postura sobre este reportaje.

Con información de agencia Notimex y Mexicanos Contra la Corrupción

También te puede interesar: Levantarán cuarentena el 17 de mayo en zonas disciplinadas

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More